La semana pasada participé en un círculo de mujeres celebrando una Luna llena más. La sesión se llamaba “Círculo de Apapacho” y la experiencia incluye una sesión en línea con una lectura para reflexionar y mi parte favorita, una meditación en movimiento con un ritual final para promover el amor y el cuidado propio. (Si te interesa te dejo el Instagram del lugar que lo organiza)
Fue una experiencia hermosa donde compartimos nuestra energía femenina con el único propósito de tener un espacio seguro para sanar, para amarnos y conectar con nuestra sabiduría
Durante el ejercicio de meditación guiada hubo un momento en donde debíamos visualizar a esa pequeña niña interior, y ahí enfrente de mi pude ver a Raquel de 5 años. La mire y le sonrei, sus ojos eran hermosos, negros profundos y brillantes, llenos de inocencia, ternura e inocencia.

Inmediatamente mis lágrimas comenzaron a brotar, mi estómago estaba contraído, tenía muchas ganas de llorar hasta vaciarme. Recordé que esa niña que estaba ahí enfrente, fue una niña feliz, una niña que siempre se sintió especial, alegre y soñadora, pero también estaban ahí las sombras que la hacían pedirme un fuerte abrazo.
Me hinqué físicamente y en mi meditación para estar a su nivel, la abrace y le dije: Yo te cuido, todo está bien. Imagine una hermosa esfera de luz, y la coloque en su frente, prometiéndole que iba a honrar sus bellas luces y matices y a sanar aquellas sombras que la hacían querer esconderse dentro de un closet.
Esas sombras siguen siendo parte de mi presente, pero gracias a este tipo de meditaciones es que siento que soy más consciente de aquellas heridas que necesito seguir aplicando medicina. El camino es para toda esta vida, y el objetivo es evolucionar y transformarnos en nuestra mejor versión para toda la eternidad.
Cuando algo en tu vida no vaya como esperabas, acuérdate de esa alma de niña que tienes, que te corresponde. Haz memoria, ¿qué sentías? ¿Cómo responderías? ¿qué pensabas? ¿qué anhelos y sueños tenías?
Sigue cuidando a esa niña que llevas muy dentro de tu corazón.
!Bonita semana! !Aho!
Raquel
