La semana pasada mi esposo fue a un examen médico, se había estado sintiendo un poco raro y tenía dolores de cabeza constantes.
Después de regresar con el doctor, pensé que Kevin mi esposo, regresaría con una receta médica o con un menú que incluía entre otras cosas las cosas comunes que le dicen a un joven de 32 años hacer: más ejercicio, menos pantallas e incluir frutas y verduras en su dieta, pero en cambio, regresó con una solicitud para hacerse un ultrasonido porque la doctora detectó un “bulto” en su cuerpo.
Cuando Kevin me contó, lo hizo en un tono en paz y tranquilo. (Como siempre es el, supongo para no alarmarme) inmediatamente en mi cabeza vinieron los peores panoramas: ¿y si es cáncer ? ?Y si lo pierdo? ¿Seré madre soltera? El miedo me invadió por completo. Me paralizo.
Sin que él me viera encontré excusas para llorar. Que si mi sesión de terapia, que si vi un video muy emotivo, en fin, el fin de semana me la pase llorando tratando de procesar la noticia.
Después de algunas horas, empecé a hacer cosas que siempre me ayudan a regresar al ahora y a mi centro, leer, pensar, escribir y hablar con mi Mamá.
Reflexioné que sea lo que sea el resultado debo de vivir aquí y ahora, con lo que tengo. Debo de trabajar para no escuchar al futuro con resultados de laboratorio que no existen. ¿Para que me angustio hoy si aún no hay nada claro? Para qué me pongo triste si sea lo que sea estaré con él de su mano.
Decidí que está bien sentir miedo, pero que el AMOR debe de ser mi principal arma para enfrentar cualquier momento de incertidumbre que la vida me presente.
Decidí que la FE es más grande que mi miedo y que HOY él está aquí con nosotros y que pase lo que pase, SIEMPRE seremos una familia.
Cuando vivas un momento donde no sepas lo que viene, respira…… y concéntrate en el hoy y en lo que vives ahora.

!Bonita semana Aho!
Raquel
